encontrarnos

 

 

Apenas cortado

 

Ya no sé qué hacer para que me mire. Encima por el reflejo del vidrio del bar, hay una pendex con un escote para diez, que está dele asomarse atrás mío. Al mozo le pido si puede bajar un poco el aire, porque atrás tenés una que se te va enfermar, le digo. Juan se aguanta la risa, y mira para abajo.

Conocí varios hombres en mi vida, no sé si soy yo que ya tengo mal apuntado el tiro, pero siempre, en todos, tarde o temprano, aflora el nene de salita de cuatro. Ojo, Juan es un divino, pero tiene estas cosas. Escena porque no lo llamé. Yo sé que quiero todas, ya lo sé. Porque también el infantil es el que te deja las flores y el que te mensajea tipo 12 para decirte que te extraña.

Yo para afuera, me hago la que puedo todo sola. Me tatué Soltar, y me la paso posteando frases tipo “Las mujeres perfectas son las que si quieren la luna, se la bajan ellas solas” Pero la verdad es que puertas adentro, cuando falta eso, cuando se les pasa una llamada, un gesto, al menos yo me siento un poco mal. Debe ser la costumbre, no sé. Pero más vale que la corte porque ya no tenemos 15 años.

-¿Querían pedir algo?-Dice el mozo.

-Si, el señor va a querer un cortado, bien bien cortado, pero re cortado eh- Le digo al mozo, mirándolo a Juan.

Él se rie y me mira.

Creo que lo aflojé.